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UN SIGLO DE EPIDEMIAS

Durante el último siglo la humanidad ha ido enfrentándose a diversas epidemias y pandemias, las cuales guardan ciertos paralelismos y diferencias con la actual del COVID-19 que comenzamos a vivir a principios de marzo de 2020. Sin duda alguna la gripe de 1918 también conocida como la Gripe Española, fue una de las más desbastadoras de la historia humana dado que la 1ª Guerra Mundial había provocado tanta destrucción en los países implicados que no tuvieron recursos materiales ni económicos para hacer frente a dicha enfermedad. Recibió este nombre porque España al ser un país neutral en esta guerra, no censuró la publicación de los informes sobre su desarrollo y consecuencias a diferencia de otros. Esta pandemia pudo matar a más de 40 millones de personas entre 1918-1920 en todo el mundo, afectando tanto a niños, jóvenes, adultos, ancianos y animales, siendo el grupo más afectado los adultos de 20 y 40 años. Tampoco entendía de fronteras ni de clases sociales con una sintomatología como fiebre elevada, diarreas, dolor de oídos, cansancio corporal, vómitos, algunos de ellos muy similares a los del Coronavirus. Sin duda alguna, los alcances de la medicina no eran comparables con los que existen hoy en día, a pesar de que tampoco se contaba con la vacuna necesaria, la medicina y la ciencia eran campos mucho más limitados para tratar la enfermedad ahora en cambio si contamos con mejores técnicas de reanimación y mejores medicamentos. A esto habría que añadir que el acceso a los hospitales no estaba generalizado como en la actualidad.

Fue una de las primeras pandemias de las que se tiene documentos escritos y fotografías, que nos permite ver como afectó al mundo.

Una vez más queremos acercar a los vecinos de nuestra localidad un pedacito de nuestra historia a través de los documentos conservados en nuestro fondo documental. Para ello contamos con el Libro de Actas de Sesiones de la Junta Municipal de Sanidad del Ayuntamiento de Fuensalida (1905-1952), esta Junta fue creada para tratar de diversos temas sanitarios, principalmente de enfermedades infecciosas y como hacerlas frente, pudiendo comprobar cómo muchas de esas medidas acordadas las hemos seguido adaptando a nuestra actualidad.

Como precedente a la pandemia de 1918, nos encontramos con la epidemia del Sarampión que tuvo lugar en 1905. En la Sesión de 4 de Julio de ese mismo año, según parte dado por el médico titular e inspector municipal de sanidad Nicolás Guerrero, se tenía conocimiento de catorce afectados.

¿Qué medidas propusieron para evitar su propagación? ¿Cómo hicieron frente a esta situación?
“… que se retiraran de las vías públicas y afueras de la población los muladares e inmundicias que podrían ser foco de infección, que las ropas de los atacados de la epidemia se lavaran en sitio aparte de la de los demás, desinfección de las casas de los enfermos en cuanto fuera posible, ya que se hacía imposible su aislamiento, que se analizasen en el laboratorio químico municipal de Madrid las aguas del caño que abastecen a la población por si contiene impurezas que pudieran ocasionar alguna enfermedad infecciosa y por último que se propusiera al Ayuntamiento la venta del Matadero Público Municipal por considerarle un foco infeccioso dentro de la población y que se construyera otro a más distancia de la misma, si sus recursos se lo permitían…”

Para el lavado de las ropas de los enfermos se usaría el Arroyo de Renales desde el sitio conocido por Huerta Vieja.

Al parecer la epidemia va tomando un carácter infeccioso ignorándose la causa y desde Alcaldía se pide al Gobernador Civil de la provincia que se mande una Comisión facultativa que además de estudiar la enfermedad trate de averiguar su origen y así poner remedio.

Un mes después se reúnen en presencia D. José Rodríguez, Subdelegado de medicina de este distrito, invitado por el señor presidente, que junto con los médicos Nicolás Guerrero y Luis Monreal pasaron al domicilio de varios de los afectados y así hacer un estudio de los caracteres de la infección epidémica puesto que afectaba al aparato respiratorio y al cerebro.

Volviéndose acordar una serie de medidas preventivas:
“1. Desinfección forzosa de todos los domicilios de atacados, por medio de pulverización a presión empleando para ello la Creolina1.
2. Que permanezcan el menor tiempo posible en sus domicilios los cadáveres fallecidos a consecuencia de la epidemia, procediéndose inmediatamente a su inhumación, desinfectándolos antes de ser sepultados o en otro caso se les cubra de una capa de cal.
3. Que por el encargado respectivo se redoble la vigilancia para la inspección de los artículos de comer.
4. Se proceda a la limpieza general de todas las calles desinfectándolas y regándolas diariamente.
5. Que asimismo se proceda con la brevedad que posible sea la desecación de las charcas que existen fuera de la población por ser estas focos continuos y permanentes de insalubridad y cuyo acuerdo ha sido ya tomado por la Junta…”

Estas prevenciones y algunas más fueron redactadas por el Subdelegado y aprobadas por unanimidad por los señores de la Junta.

En la Sesión del 28 de Abril de 1909 nos informan de la existencia de tres casos de Viruela, uno de ellos fallecido, por lo que se acordó que en plazo más breve se procediese a la vacunación y revacunación del vecindario.

Diez días después el objeto de reunión sería informar de la existencia de dos casos de Tifus exantemático, como una de las medidas preventivas para evitar contagios se les comunicó a los abastecedores de las carnes que debían cubrir las mismas con hule blanco y paño blanco los aparejos de las caballerías y las carnes para su transporte.

Llegamos al año 1918, siendo Alcalde Antonio García Ruiz y médicos D. Enrique Castro Bonel y D. Felipe de la Cruz,(recientemente incorporado puesto que conservamos su solicitud de candidatura a la plaza de médico en Fuensalida, del día 3 de febrero del año anterior). En la Sesión 25 de Septiembre se da lectura a una circular del Sr. Gobernador de la provincia ordenando dar difusión de la epidemia de gripe que estaba padeciendo España.

Diez días más tarde, el Presidente comunica que los médicos de la localidad habían notificado de algunos casos de gripe y para evitar la difusión y gravedad de la epidemia vieron necesarios tomar una serie de acuerdos tomados por los señores médicos, farmacéutico y veterinario:

“1. Ordenar la clausura de las Escuelas Públicas.
2. Que se eviten la aglomeración de persona en locales cerrados, se ordenará la clausura de todos los salones de baile por no reunir las condiciones higiénicas necesarias, obligando a los dueños de los casinos y establecimientos de bebidas que practiquen la desinfección no permitiendo la estancia en ellos más que el tiempo necesario para la consumición.
3. Vigilar a los viajeros que lleguen a la localidad a cuyo efecto se ordenara a los dueños de fondas2, casa de huéspedes y posadas el que diariamente den cuenta a la Alcaldía del mismo que hospeden al objeto de que por orden de esta aquellos sean reconocidos facultativamente y en caso de sospecha aislarles.
4. Proceder a la desinfección de ropas y objetos que tengan contactos con los atacados, la cual verificara la brigada sanitaria, procediendo a la ventilación de la ropa antes que esta sea lavada.
5. Señalar para el lavado de ropas de los atacados de la epidemia y sus familias ser lavadas en el sitio denominado Paso de Santiago o de los Carros, para abajo en el Prado de Renales advirtiendo que en el referido sitio serán lavadas las ropas de toda clase de enfermos sean o no enfermedades contagiosas.
6. Publicar por edicto al público estas prevenciones a fin de que se cumplan…”

El 26 de Abril, sería la última sesión para tratar del tema, el número de infectados había aumentado a pesar de que no se muestran datos. La Junta de sanidad ya no volvería a reunirse hasta 1924 por lo que entendemos que la situación habría mejorado.

En cuanto a los acontecimientos que estamos viviendo en estos momentos, nos hacen reflexionar respecto hace 100 años... El objetivo común de la humanidad ha sido siempre luchar contra este enemigo invisible que a pesar del miedo que podamos tener al desconocimiento de nuevos virus la responsabilidad individual debe primar por encima de todo y no dejarnos llevar por el desanimo.

1 Desinfectante natural.
2 Antiguo establecimiento público de categoría inferior a la del hotel.

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